… y el cabrón? ¿A dónde tira el cabrón? Poco se ha escrito de ello, aunque se sabe. No se dice, pero se sabe.
El cabrón tira a la corrupción, a las mariscadas, a los chiringuitos, a las mamandurrias, a los pucherazos, a las pilinguis, a la pasta (no, los macarrones no, la otra), a las mentiras, a los bulos, a no dar palo al agua, a escurrir el bulto, a culpar a otros, al soborno, al chantaje, y, a veces, hasta el asesinato.

Y renuevan esa tendencia cada cuatro años.