Disonancia cognitiva, le llaman

Cuando alguien tiene una idea profundamente arraigada, de cualquier tipo, pero especialmente se da con las políticas y religiosas, y se le confronta con una idea contraria o diferente, por muy bien argumentada y apoyada en pruebas de difícil reputación, lo habitual es que ni la escuche ni la acepte.

El siguiente es que es muy probable que intente burlarse de ella como arma defensiva, y recursa a clichés y eslóganes aprendidos como un loro. Esas personas no necesitan (ni quieren) conocer datos, ni investigar o estudiar para reafirmarse en su creencia. Es cierto que hace falta mucho, mucho, mucho coraje para aceptar que se ha vivido en un error y no se puede aceptar. Yo lo sé por experiencia propia.

Si finalmente se plantea a sí mismo aceptarlo, se crea una sensación sumamente desagradable a la que llaman Disonancia Cognitiva. Supone ir contra lo que se ha creído o supuesto hasta ahora, supone enfrentarse a amigos, familiares o correligionarios, que piensan de igual modo al que pensaba esta persona. Supone admitir que se ha vivido engañado, errado o estafado. Quizás un poco de tiempo o quizás casi una vida entera, como fue mi caso, unos 50 años. Es realmente muy duro.

Debido a que es tan duro se vuelve importantísimo proteger esa creencia fundamental y, automáticamente, se ignoran, se niegan y rechazan, a veces con cierto grado de violencia (normalmente verbal) todas las pruebas que se presenten al individuo. Se negará con excusas, a veces ridículas y absurdas, todo aquello que no encaje con su ideología.

Por eso es tan frecuente que se prefieran las mentiras reconfortantes a las verdades incómodas. Por la disonancia cognitiva.

Salir es casi tan difícil como salir de una secta o de la droga. Y sin ayuda, por sí solo, aún más. Pero se puede.

¿Por qué será?

¿Por qué será? Hay seres singulares que son refractarios a algunas cosas. Por ejemplo, los vampiros, seres de ficción (dicen) no soportan la luz del sol.

El vampiro
Los vampiros no toleran la luz del sol ¿por qué será?

España es uno de los países más inoculados con un fármaco experimental de ARNm, nunca antes usado en humanos y del que nadie se hace responsable. Su creador, el Dr. Robert Malone, es contrario a su uso, especialmente en los niños. Todo esto es un hecho.

Otro personaje singular, también de ficción, como es Superman, no tolera la kryptonita.

Superman
Superman no puede soportar la kryptonita ¿por qué será?

Por otra parte, España, como el resto del mundo, está registrando un exceso de mortalidad anómalo durante meses que se va incrementando, un exceso «no esperado» y de forma constante. No está asociado al COVID. Lo provoca, dicen los expertos «otra causa», y ese exceso de mortalidad tampoco proviene de la presión hospitalaria. Las autoridades sanitarias «no se lo explican». Ni nos lo explican. Es un hecho.

Incremento de miocarditis y pericarditis
Esto es solo un ejemplo: el aumento de miocarditis y pericarditis en 2021.

Se han incrementado en este años 2021 los casos de Ictus, miocarditis, trombos, muerte súbita, embolias, arritmias cardiacas, cáncer, etc. Esto es otro hecho.

Y hay otro ser, lamentablemente no singular, ya que los hay a millones, y tampoco de ficción, sino real, aunque vivan en un mundo de fantasía, que es el tragacionista. Este ser, no soporta los hechos.

El tragacionista no soporta los hechos.
Al tragacionista le dan sarpullido los hechos ¿por qué será?

Al tragacionista le vale cualquier justificación que aparezca en la prensa oficialista para explicar esta anomalía. La culpa la tiene el sol, el frío, el cambio de hora, el estrés, la alimentación, el cambio climático… cualquier cosa. EXCEPTO LAS INOCULACIONES.

Disonancia cognitiva

No sabe, ni quiere saber. Es lo que se llama disonancia cognitiva. Es la teoría del autoengaño.

Cuando alguien sostiene una creencia fundamentalmente arraigada y se le presentan pruebas que van en contra de esa idea, la evidencia no podrá ser aceptada.

Se creará una sensación incómoda. Debido a que es tan importante proteger esa dreencia fundamental, sistemáticamente se ignorará e incluso se negará con todo tipo de excusas todo aquello que no encaje en su creencia.

En este caso, admitir que todos esos efectos adversos lo provoca algo que ya llevas dentro y que no puedes revertir, debe ser muy duro. Por eso será.