Ay Manolo, que viene el protocolo

Protocolo. Era lo que aplicaban las SS en los campos de exterminio. Por eso, su justificación más recurrida cuando fueron juzgados en Nuremberb era «yo sólo cumplía órdenes». «Befehl ist Befehl» (órdenes son órdenes), argumentaban los nazis.

Pero luego los denominados «Principios de Nuremberg» ratificaron que actuar bajo las órdenes de un gobierno o de un superior no exime de la responsabilidad.

Yo sólo cumplía órdenes

La historia se repite con el protocolo

En la plandemia actual se ha aplicado y se están aplicando protocolos que, un día, serán juzgados.

Protocolo: Midazolam + morfina

Cuando haya unos segundos juicios de Nuremberg o Nuremberg 2.0, que empiezan a reclamar miles de personas por todo el mundo, no valdrá aquello de «órdenes son órdenes».

El asesino en serie.

Pero, mientras tanto, las víctimas siguen cayendo como moscas. ¡Ay Manolo, que viene el protocolo!

Y serás feliz

Que dicen los seguidores de la COSA (Colapso Organizado por Sicópatas Asociados) que tenemos que ir haciendo lo que ellos digan y así llegaremos al nirvana, poco más o menos.

Dicen también que no tendrás nada y serás feliz. Dicen muchas cosas más para llegar a ese mundo maravilloso que quieren para unos pocos, ya que, al parecer, sobra (sobramos) muchísima población.

La cifra no está clara, porque según el filántropo de turno que lo diga, varía. Pero hay cantidad por la que podemos apostar sin equivocarnos, hay que finiquitar a más de la mitad de la plebe.

Los abuelos son los primeros en la lista, y ya iniciaron la criba en abril de 2020. Pero no es suficiente, por eso hacen falta padres que maten a los hijos (aborto), hijos que maten a los padres (eutanasia), estados que «jodan» a sus ciudadanos (¿verdad Macrón?) con vacunas que esterilicen, incapaciten o directamente supriman al personal.

Como las cifras van variando día a día, es mejor consultarlas por uno mismo. Uno de los lugares es el de la OMS Vigiacces. Otros son el de EEUU (VAERS) o el de Europa (EUDRAVigilance). Estos son datos oficiales, siempre inferiores a los reales, pero puede uno hacerse una idea.

Pero volviendo al principio, el de la felicidad, aunque dicen cosas, hay otras muchas, muchas cosas, que no dicen. Por ejemplo ¿si tú no tendrás nada… quién lo tendrá? las cosas se te alquilarán porque serán de alguien.

Tu casa ya no será tu casa, tendrás un lugar donde vivir que te proporcionarán, pero que puede cambiar y tu casa, otro día, será otra… Hay muchas preguntas que hacerse.

Objetivos de la Agenda 2030
No tendrás nada y serás feliz