Podemos quiere fijar los precios del alquiler por ley. Pero mientras lo consigue o no, el partido de extrema izquierda se dedica a lanzar campañas de coacción a particulares que no sean de su cuerda para forzarles a fijar un alquiler que ellos creen adecuado.
El 3 de diciembre de 2019 ha arrancado la XIV Legislatura y, de igual manera que a la Constitución de 1812 la llamaron La Pepa, a esta legislatura podríamos llamarla La Felona.
Ninguna, o pocas veces, ha habido tanta traición sentada en los escaños. El tiempo lo mostrará, sin duda alguna.
Hay propuestas, no sé si serias o de coña, aunque conociendo al personal supongo que será en serio, para cambiar a uno o los dos leones del Congreso, Daoiz y Velarde (o Benavides y Malospelos) por leonas. Todo aquello del género, el machismo, el heteropratiarcado y demás.
Amenábar ve muertos. A veces, supongo. Sería horrible que fuese siempre.
El director de «Los otros», aquella buena película que tuvo la mala suerte de coincidir en el tiempo con «El sexto sentido» tocando un tema parecido, dice que «el fantasma de Franco flota entre nosotros«. Vamos, como el niño de su película rival, está viendo muertos a su alrededor.
El niño del séptimo sentido
Quizás por eso, porque Amenábar ve muertos, el espanto de ver al difunto décadas después de enterrado (aunque parece que están a punto de sacarlo) le ha provocado cometer tantos errores al hacer su película sobre la guerra civil española, ya que no hay un director progre que tenga una -o dos- sobre ese asunto.
¿O no son errores involuntarios? ¿Serán subvencionados? Quién sabe.
La vinagreta es una salsa, por supuesto, y uno de sus componentes básicos es el vinagre, de ahí su nombre.
También es vinagreta una planta silvestre (en mi tierra, Cartagena, ya que en otros lugares se llama agrillo, pata de cabra, etc.) que tiene un sabor agrio, que crece por el campo a su aire, y que los niños nos comíamos como diversión por ese saborcillo. También se utilizaba como comida para conejos y gallinas, aunque dicen que en gran cantidad es tóxica, ya que contiene mucho ácido oxálico.
Pero no me he puesto al ordenador hoy para dibujar plantas ni salsas, aunque sí de algo un poquito tóxico cuando se abusa de ello. Y se está abusando mucho.
Asustando al personal
Me refiero a la niña Vinagreta, esa fenomenal campaña de marketing para asustar al mundo con la emergencia climática, una niña siempre con mala cara, enfadada, y que va echando broncas a medio mundo (al mundo occidental, al otro, a Oriente, al mundo islámico, etc. no le dice ni pío, aunque sea el que más contamina).
Da un poco de yuyu ver siempre a la niña Vinagreta con su cara agria, quejándose, acusando… y sabiendo que está manejada por intereses poco transparentes.
Por no decir alcahuete, que parece que suena peor.
Salió La Gallina Ilustrada, la primera revista de humor no de izquierdas, desde hace cuarenta y tantos años. Sí, podría decir de derechas, pero prefiero hacer énfasis es que no es de izquierdas porque no hay nnnnaaadddaaa que no sea de izquierdas.
El caso es que creo que mi amigo Javier Santamarta, por su vasta cultura y su infinito humor, podría encajar perfectamente en ella. E hice algunas insinuaciones a ambos, para ello me valí de un dibujito y todo. A ver si había suerte.
La Gallina Ilustrada y Javier Santamarta, el enlace que no se produjo. (Hasta ahora)
No la hubo. Como celestino soy un perfecto desastre. Bueno, al menos soy perfecto en algo.
La delincuencia en Barcelona sigue disparada y nunca mejor dicho lo de los disparos.
En su sana costumbre de autocrítica podemita, la alcaldesa ha lanzado un video echando la culpa (¡sorpresón!) a la derecha. De Franco no ha dicho nada… todavía.
Pues a mí, y no sé porqué, me viene a la cabeza el Maki, el famoso personaje de Ivá, cada vez que le veo la cara a esta mujer.
En el siglo XIII nacieron las órdenes mendicantes, que pedían limosna para vivir.
La nueva política era esto.
Hoy, en el siglo XXI, han nacido los partidos suplicantes, que piden desesperadamente acuerdos de gobierno para pillar sillón y vivir. Vivir bien, muy bien.