Hudson, descubridor de nada

¿Sabías que hay una (enorme) bahía, un río y un estrecho que llevan el nombre del explorador inglés, Henry Hudson, pero que Hudson no descubrió absolutamente nada? 

Ya en 1525 el portugués Estevan Gómez había descubierto el río «Hudson» aunque el inglés llegó en 1609. Y otros exploradores portugueses, en la misma época que Gómez, descubrieron el estrecho y la bahía de «Hudson», aunque este no apareció por allí hasta 1607 y 1611. El inglés murió sin descubrir nada, abandonado con su hijo en un bote por su tripulación amotinada, cuando descubrieron que se guardaba la comida a escondidas mientras ellos pasaban hambre. Nunca más se supo.

¿Por qué estos accidentes geográficos llevan el nombre de Hudson y no el de quienes los descubrieron? Buena pregunta. Quizás por los portugueses, como nosotros, son PIGS y ellos son WASP.

El disgusto del tordo

Hay un refrán que dice que «la belleza del tordo es la cara delgada y el culo gordo». Pero se refiere al caballo tordo.

El tordo de hoy es un pajarico y no le gusta el calor. Por eso, cuando se acerca la primavera y comienzan a llegar las golondrinas de África, ellos cogen la maleta y se van a sitios como Siberia en busca de fresquito.

Hoy, 16 de marzo, quería hacer otro experimento como el de ayer, y también me he valido de un refrán.

Ya es San Raimundo

Ya es San Raimundo, qué cosas.

A veces, algunas veces, me pongo a experimentar mezclando cosas: tintas, témperas, acuarelas, papeles, etc. Son eso solamente, simples pruebas. En ocasiones van a la papelera y otras las salvo.

En el caso de hoy, que es 15 de marzo, San Raimundo, he elegido un refrán ad hoc. Antes hice otro, pero con técnicas diferentes.

San Raimundo trae la golondrina de otro mundo.
Por el 15 de marzo, San Raimundo, se pueden ver llegar oleadas de golondrinas desde África. Y sin pateras.

Cumpleaños feliz

Hoy se cumple un año desde que abrí este nuevo blog y cerré el anterior.

Sí, el 20 de Abril de 2017 cerré el blog que tenía anteriormente por razones que no vienen al caso. Perdí las 70.000 visitas que llevaba entonces y abrí este.

Esa es la razón por la que hay entradas con fechas anteriores a 2017: porque me las traje del otro. Y además eliminé otras muchas con las que ya no estaba conforme.

Pitágoras – Ipse dixit

Pitágoras de Samos 571-497 aJC. 

No es mucho lo que se conoce de él, aunque sí de su obra. Participó en una edición de los Juegos Olímpicos y ganó una palma de oro en lucha (no sería de oro en aquellos tiempos, claro; se sobrentiende que quedó primero). 

Fundó escuelas de sabiduría, fue perseguido y huyó a Crotona, donde permaneció el resto de su vida.

Su influencia política fue grande y llegó a dominar, también con las armas, amplias zonas, junto con sus discípulos.

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En todo triángulo rectángulo el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de los catetos.

El ingreso en sus escuelas era difícil y existen muchas anécdotas sobre ello.

Durante los dos primeros períodos de noviciado (3 y 5 años respetivamente) el candidato no tenía derecho a recibir explicaciones.

A cada una de sus preguntas, la respuesta que obtenía de los discípulos más avanzados era siempre la misma: “Ipse dixit” (Él lo dice).

Ese Él era Pitágoras, por supuesto. Al cabo de 8 años el aspirante a discípulo pasaba a ser tal discípulo y podía hablar con el Maestro.

Aunque su actividad fue fecunda en muchos ámbitos su fama, al menos entre los estudiantes, es por su archiconocido teorema. Bueno, se supone que archiconocido porque con las LOES, LOGSES, LOMCES, etc. etc. no sé, no sé.

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Como dijo Óscar Wilde

Oscar Wilde (1854-1900) nació en Dublín. Fue uno de los escritores más brillantes de su época.

Durante la primera mitad de su vida fue un amante esposo. Posteriormente, se fue decantando por la vertiente homosexual.

Frases lapidarias

Sus frases lapidarias, de las que hay cientos, fueron siempre una mezcla de ironía, sabiduría y cinismo, donde resulta difícil en ocasiones dónde comienza lo serio y dónde la provocación.

Hay cierta tendencia (yo mismo he caído involuntariamente en el error) de asignar a Oscar Wilde frases que no eran suyas.

Parece que cuando no se recuerda el autor hay tendencia a decir «como dijo Oscar Wilde».

Y muchas veces se acierta.

Dado el prestigio intelectual que tiene y la gran cosecha de frases suyas, si “colamos” alguna falsa, parece que nadie se va a dar cuenta.

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Montiño. El que asó la manteca.

Quizás cuando alguien dice “eso no se le ocurre ni al que asó la manteca”, para expresar el colmo de las ideas absurdas o poco prácticas, está pensando en un personaje ficticio o imaginario.

Pues no te creas. Existió, y asó la manteca. Y dejó por escrito el modo de hacerlo en un recetario. Con un par.

Un Arguiñano del siglo XV

El recetario se titulaba “Arte de cocina, pastelería, vizcochería y conservería” y data de 1616.

El cocinero era Francisco Martínez Montiño y, entre otras cosas, ideó una especie de postre que se componía en gran parte de manteca asada.

Aquel Arguiñano del siglo XV dejó bien detallado el modo de asar la manteca y elaborar aquella delicatesen.

Había que coger manteca de vaca y espetarla de un extremo a otro con un asador de palo. No podía ser metálico ya que, con el calor, la manteca se derretiría por el interior que estaba en contacto con el espetón y se saldría.

Por la misma razón, el palo no debía ser cilíndrico, sino cuadrado. Montiño pensaba en todo.

Francisco Martínez Montiño. Cocinero de manteca.
Francisco Martínez Montiño. Cocinero de manteca.
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