Y serás feliz

Que dicen los seguidores de la COSA (Colapso Organizado por Sicópatas Asociados) que tenemos que ir haciendo lo que ellos digan y así llegaremos al nirvana, poco más o menos.

Dicen también que no tendrás nada y serás feliz. Dicen muchas cosas más para llegar a ese mundo maravilloso que quieren para unos pocos, ya que, al parecer, sobra (sobramos) muchísima población.

La cifra no está clara, porque según el filántropo de turno que lo diga, varía. Pero hay cantidad por la que podemos apostar sin equivocarnos, hay que finiquitar a más de la mitad de la plebe.

Los abuelos son los primeros en la lista, y ya iniciaron la criba en abril de 2020. Pero no es suficiente, por eso hacen falta padres que maten a los hijos (aborto), hijos que maten a los padres (eutanasia), estados que «jodan» a sus ciudadanos (¿verdad Macrón?) con vacunas que esterilicen, incapaciten o directamente supriman al personal.

Como las cifras van variando día a día, es mejor consultarlas por uno mismo. Uno de los lugares es el de la OMS Vigiacces. Otros son el de EEUU (VAERS) o el de Europa (EUDRAVigilance). Estos son datos oficiales, siempre inferiores a los reales, pero puede uno hacerse una idea.

Pero volviendo al principio, el de la felicidad, aunque dicen cosas, hay otras muchas, muchas cosas, que no dicen. Por ejemplo ¿si tú no tendrás nada… quién lo tendrá? las cosas se te alquilarán porque serán de alguien.

Tu casa ya no será tu casa, tendrás un lugar donde vivir que te proporcionarán, pero que puede cambiar y tu casa, otro día, será otra… Hay muchas preguntas que hacerse.

Objetivos de la Agenda 2030
No tendrás nada y serás feliz

Una dosis, dos dosis, trom bosis

Una dosis dos dosis trom bosis

Siguen los pinchazos. Y seguirán per secula seculorum. El Gobierno dota un fondo para producir vacunas contra la Covid durante 15 años, aunque hay algunos, angelicos míos, que creen que con la dosis llamada «de refuerzo», se acabará todo.

Para algunos, todo acabará

Bueno, para algunos sí que se acabará, porque la mortalidad sigue aumentando, entre los famosos y entre los no famosos. Donde no vemos casos de «repentinitis» es entre políticos de nivel, o jueces ¿por qué será?

Una dosis, dos dosis, trom bosis
Muchos pinchazos, pero sin descabello

Una dosis, dos dosis y lo que te rondaré

Ha llegado el invierno y siguen aumentando los casos, tal y como se esperaba. La solución es más inoculaciones, ya están «cazando» a los doblemente inoculados para la tercera. Pero ¿quedará ahí la cosa? ¡Noooo, hija, no! como decía Antonio Ozores.

Dos dosis, trom bosis

Ya están calentando motores para la cuarta aquí. En otros países más «adelantados» como Israel ya han pasado la cuarta y como la cosa no mejora, ya se habla de una quinta… Esto es un no parar.

Una dosis dos dosis trom bosis.

Vacunas VIP

Vacunas VIP. ¿Hay realmente vacunas VIP, o sea, con placebo o solución salina, en lugar de la terapia génica experimental real?

Parece que sí. Al menos así lo afirman algunos sanitarios que han sido inmediatamente callados.

Si hay miles de efectos secundarios adversos: ictus, trombos, infartos, etc., que han sido llamados popularmente como «repentinitis«, seguro que los líderes de este genocidio mundial no están dispuestos a inocularse ellos mismos el veneno.

Vacunas VIP con placebo.
¿Otra repentinitis?

Los medios oficialistas lo ocultan

Esos miles de efectos adversos son publicados por el VAERS o EUDRAvigilance, organismos oficiales, el primero de EEUU y el segundo de la Unión Europea. Pero, a pesar de que se reportan muchos menos casos de los reales, tampoco tienen eco en los medios de comunicación comprados.

Los VIP dan «ejemplo»

Incluso algunos son tan ridículos como el primer ministro belga, «pillado» cuando le inoculan falsamente ¡con la funda protectora de la aguja puesta!

El pinchazo de un VIP. Al parecer no les quedaba placebo.

Justo acabando de escribir este post, acabo de ver esto en un canal de Telegram.

Lluvia de millones

Lluvia de millones. De todo. De dólares, de efectos adversos por las inoculaciones, de muertos…

Hace poco, sólo la aparición de la ficticia variante Ómicron, hizo que algunas empresas multiplicasen sus beneficios. 51.000 millones, 18.000 millones… así, sin despeinarse.

Sólo por las vacunas que HARÁN en un futuro para combatir a una variante de ese bichito que ni siquiera tienen aislado todavía.

Lluvia de millones
Lluvia de millones

Bernie, escandalizado por la lluvia de millones

Para que alguien como Bernie Sanders diga que es algo indecente, ya tiene que serlo, ya.

Lo que va de ayer a mañana

Lo que va de ayer a mañana. Ayer se le decía a los niños que comían poco o mal que vendría el hombre malo y se los llevaría.

Mañana también se les dirá pero un poco distinto. Por ejemplo, el hombre malo ya tiene nombre: Bill Gates.

El niño de mañana

Lo que el niño tendrá que hacer no es comerse un plato de espinacas o una buena fruta, sino un chuletón de carne artificial, que para eso el bueno de Gates ya ha invertido mucho dinero.

O comerse unos gusanitos, que también es algo que le gusta mucho a las entidades globalistas, como solución para imponer a los demás.

Lo que va de ayer a mañana
Ayer y mañana

Y las vacunas, claro

Y lo que hará como castigo no será llevárselo, sino vacunarlo. Una y mil veces. De hecho, eso ya lo han empezado el día 5 de este mes.

Aunque sobre esto, hay quienes no están de acuerdo. Entre ellos, el propio creador de las vacunas ARN, Robert Malone.

Ómicron

Ómicron es otra letra más del alfabeto griego y ¿otra variante más? del malvado virus mutante.

La cosa es que parece que hay urgencia por gastar muchas banderillas porque las que no se pongan en diciembre y enero próximo habrán de destruirse, cosas de licencias o algo así.

Se autorizaron para su uso por urgencia pero… la fecha de la autorización caduca. Y no se han vuelto a autorizar, no se sabe muy bien porqué.

Y ahora, los medios de desinformación van, a calzón quitado, metiendo aún más miedo con esta nueva variante para que la gente vaya al pinchazo.

Ómicron, el virus que surgió del frío, o del calor. Vaya usté a saber.
Ómicron, y si lo dices con voz cavernosa, todavía da más miedito.

Y la peña está cada vez más mosca. Son ya muchos sanitarios los que dicen que no se vacunan.

Aquí vamos a por la tercera dosis, los hijos de la Gran Bretaña, Israel y otros sitios por la cuarta… y hay cada vez más casos desde que se comenzó con las inoculaciones.

Y hay trombosis a barullo, miocarditis y pericarditis a tutiplén, infartos a cascoporro, síndromes de Guillem-Barré, arritmias, inmunodepresiones y efectos secundarios variados.

Pero hay explicaciones para todo en la prensa: que si el cambio de hora, que si el sol, que si las arritmias hereditarias, que si las vitaminas, hoy acabo de leer que el estrés post-pandemia también… explicaciones mil, salvo las llamadas vacunas.

Por supuesto está el Ómicron, que es más malo que la quina. Y el villano por excelencia es el no vacunado. Aunque queden pocos, da igual, ellos son los culpables. En Gibraltar, con el 100% vacunado, vuelven a los confinamientos. Debe ser que hay algún mono sin vacunar.

En Portugal, otro país con el 90% vacunado, aumenta las restricciones por el aumento de casos. El día que vacunen al último luso, seguramente, se activarán las vacunas del resto de los portugueses, y desaparecerá el bicho. Seguramente.

¿Y la solución cuál es? Vacunar, vacunar, vacunar. ¡Que hay mucha pasta en juego!