2021 una odisea de espacio

…de espacio político, que es el que no encuentra el PP de Casado.

En su deriva involucionista hacia el progresismo y el globalismo de las élites, el PP sigue dando pasos acelerados. Su ideología está clara: hacer lo que hagan los progres, pero un poquito más tarde. Llegar siempre tarde y quedarse sin espacio político.

Al igual que los simios de Kubrik, han encontrado algo que no entienden pero les fascina y les atrae: un monolito creado por mentes superiores (claro que para ser superiores a ellos no hace falta mucho).

Si Pedro Sánchez viese venir a Casado con una quijada o un hueso de asno haría bien en apartarse.

España 02050

«A España no la va a conocer ni la madre que la parió» dijo Alfonso Guerra, vicepresidente del gobierno y vicesecretario del PSOE, al comienzo de la década de los 80.

Ahora ha sido, Pedro Sánchez, presidente del gobierno, el que se propone dejar a España, o lo que quede de ella, irreconocible para el 2050.

Comité de expertos España 02050

Teniendo a separatistas y comunistas entre sus socios, dejará de ser España; será Expaña, o algo así. Y para que no le ocurra como con la plandemia, que anunció un «gabinete de expertos» que luego se descubrió inexistente, ahora sí que sí.

La discriminación de las vocales débiles

Como todo el mundo sabe, hay cinco vocales (al menos en español) y que se dividen en fuertes o abiertas (a,e,o) y débiles o cerradas (i,u).

Ahora podría yo ponerme a hablar de diptongos, triptongos, hiatos y otras hierbas, pero eso es algo que también sabe todo el mundo (je) y, además, el motivo de mi inquietud es otra. Me refiero a la tremenda discriminación que está haciendo el lenguaje «inclusivo» con las vocales débiles.

Las pobres vocales débiles, marginadas

Es chocante que algo supuestamente inclusivo se dedique a excluir, pero esas contradicciones son muy frecuentes en el mundo pogre. Aunque justo es decir que los que discriminan no son los progres auténticos, sino los progres de salón, los advenedizos de última hora que intentan quedar bien.

2030 ¿La solución final?

Hay unos organismos supranacionales, que no ha votado nadie (FMI, ONU, BM, etc.) que han decidido que en 2030 se acabarán nuestros problemas, los de todos, los del mundo.

Agenda 2030 – La solución final

También hay individuos, a título personal, que se han sumado entusiásticamente a esta solución final: Bill Gates, George Soros, Kissinger, etc.

Y llevan dando la matraca hace ya mucho tiempo que una de la causa de los problemas es el exceso de población. Hay que reducirla, y mucho.

La inquisición globalista

La Inquisición religiosa, por si alguien no lo sabe (¡qué cosas tengo!) era un tribunal eclesiástico dedicado a la supresión de la herejía que inquiría y castigaba los delitos contra la fe.

Sobre la Inquisición, especialmente la española, hay una leyenda más negra que el carbón, pese a ser la que menos personas ejecutó y ser una de las que más tarde se constituyeron. Pero no es ese el tema de esta entrada del blog, sino de la Moderna Inquisición.

La Inquisición Globalista
Recortar, tachar, suprimir… la moderna Doctrina de la Cancelación ha empezado.

La Inquisición antigua, mejor o peor, era un tribunal y tenía unos criterios, buenos o malos, emitían sentencias, justas o injustas. Ahora ya no hay tal, sólo unas personas anónimas que, sin criterio claro, y ante el que no se puede apelar, suprime opiniones, cierra cuentas, cancela programas, condena a agentes sociales y hace lo que le sale de los cataplines.

Y siempre siguiendo los intereses de sus poderosos señores. Que nunca dan la cara, pero que se sabe quienes son y qué pretenden.

Entre un conde y un marqués

Paseaba una noche el marqués entre geranios y azaleas del jardín de su casoplón, no por espíritu romántico, sino por revisar el trabajo del jardinero. Como aquel tiñalpa proletario no hiciese bien las cosas, lo pondría de patitas en la calle.

De repente, de entre caléndulas y camelias, apareció un elegante personaje, con capa y todo.

El dibujo del vampiro es una imitación de mi admirado Raf.-
Diálogo entre un conde y un marqués
  • ¡Ostras! ¿quién eres tú?
  • Tranquilo, marqués, soy noble, como tú… ¡soy el conde Drácula!
  • ¿Y cómo te han dejado pasar los cincuenta picoletos que me protegen?
  • ¡Hombre! No he llegado con mi forma humana, claro. A los murciélagos y vampiros no nos detienen. Todavía.
  • ¿Y qué quieres? ¡No vendrás a cantarme por Manolo Escobar! ¡Que te pongo una denuncia que te baldo!
  • No, marqués, no. Vengo a buscar trabajo, que ando un poco canino últimamente.
  • Pues yo pago poco y mal, además el servicio lo tengo cubierto. Si quieres te puedo poner en la lista de espera de las paguitas…
  • No me has entendido. Yo quiero que me incluyas en las listas de tu candidatura próxima. A ver si puedo entrar a trincar.
  • No sé yo si tu perfil encaja bien con nosotros. Se te ve muy antiguo y fino.
  • Mira, si es por el aspecto me puedo poner vaqueros y dejarme rastas, pero yo me prefiero a mis habilidades. En tus listas hay o ha habido pederastas, explotadores sexuales, traficantes de drogas, asesinos, terroristas, agresores, injuriadores, calumniadores, malversadores, corruptos, defraudadores a la seguridad social,… en fin, casi de todo. Pero, que yo sepa, vampiros no tenéis.
  • Te equivocas, conde, te equivocas. Si de algo tenemos de sobra es quien viva chupando la sangre a los demás.

Al conde se les transfiguró la cara en un rictus de rabia, se convirtió en murciélago y salió volando por encima del muro.

El marqués sacó el móvil y dijo «Voy a llamar al ministro para que me instale también una red antivampiros»…