Emosido engañado. No sé quién es el autor, me ha llegado por una red social. Sólo sé que se llama José Francisco, como yo. Quizás por simpatía tocaya o quizás porque estoy totalmente de acuerdo, he decidido copiarlo en mi blog.
«Entre todas las vacunas que he conocido en mi vida (tos ferina, difteria, tétanos, rubéola, sarampión, hepatitis, meningitis y tuberculosis), nunca he visto una vacuna que me obligue a usar una mascarilla y mantener mi distancia social incluso cuando estás completamente vacunado…
Nunca he oído hablar de una vacuna que haga que el virus se propague incluso después de la vacunación; antes de esto, nunca habíamos oído hablar de recompensas, descuentos, incentivos para vacunarse.
No hubo discriminación para aquellos que no lo hicieron.
Si no estabas vacunado, nadie intentó hacerte sentir mala persona.
Nunca he visto una vacuna que amenace la relación entre familiares, compañeros y amigos.
Nunca he visto que una vacuna sea usada para amenazar los medios de vida, trabajo o escuela.
Nunca he visto una vacuna que permita a un niño de 12 años reemplazar el consentimiento de sus padres.
Después de todas las vacunas que he enumerado anteriormente, nunca he visto una vacuna como esta, que discrimine, divida y juzgue a una sociedad como es.
Y como el tejido social se aprieta… mientras luchamos entre nosotros: Electricidad cara, Gas súper caro, Gasolina carísima etc etc…
¡Es una vacuna poderosa! Hace todas estas cosas mencionadasexcepto la INMUNIZACIÓN.«
Emosido engañado
¿NECESITAMOS TODAVÍA MÁS?
«Si aún necesitamos una dosis de refuerzo después de estar completamente vacunados, y aún así necesitamos obtener una prueba negativa de test después de estar completamente vacunados, y aún necesitamos usar una mascarilla después de estar completamente vacunados, y aún así ser hospitalizados después de haber sido completamente vacunados…
Probablemente llegó el momento de que admitamos que nos han engañado por completo».
Ómicron es otra letra más del alfabeto griego y ¿otra variante más? del malvado virus mutante.
La cosa es que parece que hay urgencia por gastar muchas banderillas porque las que no se pongan en diciembre y enero próximo habrán de destruirse, cosas de licencias o algo así.
Se autorizaron para su uso por urgencia pero… la fecha de la autorización caduca. Y no se han vuelto a autorizar, no se sabe muy bien porqué.
Y ahora, los medios de desinformación van, a calzón quitado, metiendo aún más miedo con esta nueva variante para que la gente vaya al pinchazo.
Ómicron, y si lo dices con voz cavernosa, todavía da más miedito.
Y la peña está cada vez más mosca. Son ya muchos sanitarios los que dicen que no se vacunan.
Aquí vamos a por la tercera dosis, los hijos de la Gran Bretaña, Israel y otros sitios por la cuarta… y hay cada vez más casos desde que se comenzó con las inoculaciones.
Y hay trombosis a barullo, miocarditis y pericarditis a tutiplén, infartos a cascoporro, síndromes de Guillem-Barré, arritmias, inmunodepresiones y efectos secundarios variados.
Pero hay explicaciones para todo en la prensa: que si el cambio de hora, que si el sol, que si las arritmias hereditarias, que si las vitaminas, hoy acabo de leer que el estrés post-pandemia también… explicaciones mil, salvo las llamadas vacunas.
Por supuesto está el Ómicron, que es más malo que la quina. Y el villano por excelencia es el no vacunado. Aunque queden pocos, da igual, ellos son los culpables. En Gibraltar, con el 100% vacunado, vuelven a los confinamientos. Debe ser que hay algún mono sin vacunar.
En Portugal, otro país con el 90% vacunado, aumenta las restricciones por el aumento de casos. El día que vacunen al último luso, seguramente, se activarán las vacunas del resto de los portugueses, y desaparecerá el bicho. Seguramente.
¿Y la solución cuál es? Vacunar, vacunar, vacunar. ¡Que hay mucha pasta en juego!
La cuadriga 2030 es la que nos va a llevar a un mundo maravilloso de aquí a pocos años, 8 o 9 a lo sumo.
Esa cuadriga está tirada por cuatro caballos de diferentes cuadras y de diferentes colores: rojo, morado, naranja y azul. Eso cuatro caballos no son iguales, cada uno tiene sus peculiaridades.
Si recuerdan la película Ben-Hur de 1959 (probablemente no) o el libro de Lewis Wallace, de 1880, en que está basada (menos aún), recordarán la famosa cuadriga que condujo Judá Ben Hur en la carrera contra Mesala. En 2016 se perpetró una nueva versión sin ninguna coartada, y sin pedir disculpas.
Bien, pues yo, que tengo buena memoria, recuerdo el nombre de los cuatro hermosos caballos que tiraban de aquella cuadriga; todos tenían nombres de estrellas: Rigel, Aldebarán, Antares y Altair. Y cada uno tenía algo que lo hacía diferente a los otros: uno era más fuerte, otro más veloz, otro más tranquilo, otro más nervioso, etc.
La cuadriga 2030
Pero, al final, todos tiraban del mismo carro, todos tenían el mismo auriga: Judá Ben Hur, y todos llegaron a la vez a la meta. Sería absurdo apostar por uno o por otro. Otra cosa sería apostar por una cuadriga u otra. Pero por los caballos, daba igual la apuesta.
La cuadriga 2030 y sus caballos
La cuadriga 2030 tiene cuatro caballos principales. Y todos tiran en la misma dirección, con sus diferentes matices.
Cuando llegue el momento de votar ¿de verdad importa votar por uno u otro? Van al mismo sitio, tienen el mismo amo y el mismo conductor. Su objetivo es el mismo. ¿Aún no lo conoces? Hay que mirarlo con los cristales reales, no de colorines que publicitan.
Objetivos del Nuevo Orden Mundial y su agenda
¿No hay más caballos?
Sí, hay otro caballo, el de la cuadra verde. Pero… cada vez más gente cree que se trata de disidencia controlada. Esto de las terapias génicas experimentales y haberse adoptado la misma postura que los demás, les ha hecho mucho daño, con razón.
Médicos por la Verdad repiten una y otra vez que TODOS los partidos políticos, SIN EXCEPCIÓN, tienen la misma posición con respecto a las mal llamadas vacunas. Y las mayúsculas las ponen ellos, por si hay dudas.
De modo que del caballo verde hablaré en otra entrada futura.
En el momento de ser admitido entre los miembros de la profesión médica, me comprometo solemnemente a consagrar mi vida al servicio de la humanidad.
Conservaré a mis maestros el respeto y el reconocimiento del que son acreedores. Desempeñaré mi arte con conciencia y dignidad. La salud y la vida del enfermo serán las primeras de mis preocupaciones. Respetaré el secreto de quien haya confiado en mí. Mantendré, en todas las medidas de mi medio, el honor y las nobles tradiciones de la profesión médica. Mis colegas serán mis hermanos.
No permitiré que entre mi deber y mi enfermo vengan a interponerse consideraciones de religión, de nacionalidad, de raza, partido o clase.
Tendré absoluto respeto por la vida humana.
Aún bajo amenazas, no admitiré utilizar mis conocimientos médicos contra las leyes de la humanidad.
Hago estas promesas solemnemente, libremente, por mi honor.
Para hablar de La Gran Estafa Piramidal, copio el siguiente texto de un amigo («Covid-1984») en Telegram:
«Tenéis que entender quiénes están en la cima de la Pirámide, los Amos del Mundo, la élite de banqueros y usureros mundialistas del Club Bildelberg y del Foro Económico Mundial.
Ellos son los jefes de todos los títeres médicos, políticos y mediáticos del mundo.
Ellos son los que están detrás de la creación y contagio por todo el mundo del coronavirus y de sus vacunas eugenésicas para ir poco a poco, hasta el 2030 con su Agenda 2030, robándonos la Libertad, haciéndonos sumisos y obedientes a sus dictados médicos de la mundialista OMS/ONU, para al final terminar instaurando su New World Order y su dictadura global del Gobierno Mundial Único, dirigido por la élite que nos esclavizará y empobrecerá a todos («NO TENDRÁS NADA Y SERÁS FELIZ» es su eslogan).
Ellos son los Rotschild, Rockefeller, Soros, JPMorgan, Goldman Sachs, fondos de inversión Blackrock, Blacjstone, Vanguard… etc.«
Y esta es la pirámide, digamos, «real». La mía era más humorística.
Lenin es un tipo que, históricamente hablando, tiene suerte. Tiene suerte de que, aun siendo un genocida, se le considere un gran hombre y un referente de la lucha obrera.
Y tiene, además, la suerte de que, cuando se hace un «ranking» de genocidas, como ya hay un comunista soviético que mató más que él -también tuvo más tiempo- y que tiene peor prensa, Stalin, se olvidan de Lenin, cuando, en realidad, debería hacer podio o, como mínimo, diploma olímpico.
Ránking de dictadores
Un ejemplo en el siguiente gráfico, muy bueno y de autor desconocido para mí, recogiendo los 10 primeros genocidas de la historia reciente:
Ranking de los 10 «grandes», pero con una notable ausencia: Lenin
En el citado gráfico está el gran líder indiscutible Mao, con sus 78 millones; le sigue Stalin con 23; a continuación el más famoso de todos y que se pone de ejemplo siempre aunque sólo es medalla de bronce: Hitler con 17 millones de víctimas; en cuarto lugar está el gran olvidado, Leopoldo de Bélgica con los 15 millones que exterminó en el Congo y en 5 lugar debería estar Lenin, que asesinó a unos 8 millones, pero ni aparece.
¿Por qué? Bueno, fue el líder de esa «gloriosa» revolución bolchevique que todavía hoy siguen idealizando y gorificando y, además, ya está en la lista Stalin, y con un genocida comunista ruso, ¿para qué poner otro? Ya se ha cumplido.
Lenin, el dictador, golpista y genocida, glorificado 100 años después.
Sin embargo, este post no está destinado a recoger las «hazañas» políticas de aquel asesino insigne. Si alguien está interesado en conocerlas, les recomiendo este excelente artículo, bien documentado: Lenin: números, datos e imágenes de los crímenes del primer dictador comunista El título ya nos pone en contexto.
Pero, como decía antes, yo quería centrarme en el aspecto más personal del dictador comunista, su vida particular. Para ver cuánto de ejemplo personal debería ser para sus admiradores, que se cuentan por cientos de millares por todo el globo.
Vladímir Ilich Uliánov, alias Lenin, nació el 22 de abril de 1870 en la ciudad de Simbirsk. En 1924, en su honor, esta ciudad se renombró como Ulyanovsk. Está situada en las orillas de los ríos Volga y Sviyaga, a casi 1.000 km de Moscú.
Lenin significa «el que pertenece al río Lena», y el motivo del apodo lo ignoro, ya que el río Lena está en Siberia, a mucha distancia de su lugar de origen. Quizas se deba al tiempo que estuvo exiliado en Siberia, pero es ya mera elucubración mía, no tengo datos.
Primeros años
Tuvo 5 hermanos, de los cuales, el mayor fue ahorcado por terrorista. Su posición económica era acomodada y estudió derecho en la Universidad de Kazán (algo prohibitivo para los humildes proletarios) aunque fue expulsado por su conducta conflictiva. Terminó estudiando por correspondencia, se le permitió presentarse por libre y se graduó.
En 1885 se marchó a recorrer Europa y reunirse con revolucionarios comunistas. Esa vida fácil la realizó con la pensión de su madre y, cuando se le terminó, la obligó a vender la vivienda familiar para continuar sus viajes y para poder comprar libros, ya que era un lector voraz. Al menos no empleaba el dinero familiar en borracheras, como su maestro Carlos Marx.
Toda esta información está publicada, cartas, diarios, etc. y no es fruto de la invención de un iluminado. La caída de la Unión Soviética, con su glasnot y perestroika, desclasificaron mucha documentación que permitió conocer mejor el mundo comunista, aunque ahora vuelven a echarle tierra encima con leyes de memoria histérica que buscan ensalzar de nuevo el comunismo.
A la cárcel
Sigamos. Lenin fue detenido por la temible policía zarista, la Ojrana, y fueron su madre y su hermana las que se encargaron de enviarle de todo a la cárcel para que no le faltase de nada. Lenin siempre estuvo rodeado de mujeres que le cuidaron. En sus cartas les pide a su madre y hermana que no le envíen tanta comida y ropa porque no tiene donde ponerlas. Se deduce que no estuvo muy falto en aquel trance.
En 1897 es deportado a Siberia, como se citó antes. Un año después, 1898, se casa por una ceremonia religiosa, igual que su admirado Marx. Además, escribe «El desarrollo del capitalismo en Rusia».
Aunque su matrimonio fracasó en lo amoroso, no así en lo económico, ya que su esposa tomó el relevo a su madre y su hermana y continuó manteniéndolo. En eso de vivir de los demás, como buen rojo, ya dio muestras desde el principio.
Otra vez a Europa
De deportado en Siberia pasó a exiliado en Suiza y después se convirtió en el líder de los marxistas rusos en Europa. Se marchó después a París y, con cuarenta añitos, recurrió de nuevo a su madre para que le pagara el alquiler del piso. Igual que Marx, de trabajar, nada; de hacer la revolución, lo que le pidieras.
Tuvo una amante que se fue a vivir con él, junto con la esposa, que seguía acompañándole. La moralidad superior de la izquierda. Se declaraba «feminista» mientra explotaba a su madre, hermana, amante, esposa… y mientras que de la liberación sexual de la mujer decía que era una «vida anormal e hipertrofiada por la moral burguesa» y no le echó la culpa a Franco porque no lo conocía.
Decía que las mujeres no podían aspirar a una liberación sexual debido a que no contaban con conocimientos profundos y variados sobre el tema. El sexo, como el coñac Soberano, era cosa de hombres.
Cambios en Rusia hacia la democracia
El zar Nicolás II creó la Duma, el parlamento ruso, aunque no fuera ese su deseo, sino las circunstancias de descontento en la población. Rusia pasó a ser una monarquía parlamentaria (más o menos).
En la primera revolución rusa, que fue en febrero de 1917, no la famosa de octubre de los bolcheviques, el zar termina abdicando y pasa todo el poder a la Duma. Rusia se convierte en una democracia naciente, presidida por el socialista Kerenski y se encarga de organizar unas elecciones democráticas. Mientras tanto, el bueno de Vladimir seguía por Europa dando tumbos, en la cual se estaba desarrollando la I Guerra Mundial.
En esa guerra estaban enfrentados (entre otros muchos) Alemania y Rusia. Una forma de eliminar o debilitar a un enemigo era hacer que tuviese problemas internos. De modo que el Kaiser alemán le paga a Lenin para que vuelva a Rusia y la desestabilice por dentro; eso liberaría a Alemania de enviar tropas al frente ruso y las dedicaría a otros frentes.
Lenin, el carnicero del Volga
Primer golpe de estado
De modo que suben a Lenin y sus partidarios en un tren, cerrado, sin que pueda apearse de él, y lo mandan a Rusia. Allí ya no manda el zar, aunque ahora digan que Lenin eliminó el zarismo, hay una democracia naciente, y Lenin organiza el PRIMER golpe de estado contra el socialista Kerensky en julio de 1917.
El golpe fracasa y Lenin tiene que exiliarse de nuevo. Esta vez es en Finlandia.
Segundo golpe de estado
Regresa Lenin de incógnito y organiza un SEGUNDO golpe de estado contra el gobierno de Kerensky, es octubre de 1917. Es entonces cuando se produce el famoso asalto al Palacio de Invierno, que fue residencia del zar, pero ya no había zar. Hacía ahora las veces de Parlamento o sede del gobierno. Esta «toma» del Palacio de Invierno, glosada por la propaganda comunista como una gesta fue, en realidad, algo muy cómico y ridículo.
Estaba defendido por un batallón de mujeres ciclistas y por cadetes. Y no fue «tomado», porque no pudieron. Negociaron con aquellos exiguos defensores y consiguieron que los dejasen entrar. Esa heroica gesta fijada en el imaginario colectivo comunista mundial acabó en borrachera. Asaltaron las bodegas del palacio y se bebieron todos lo vinos que encontraron. A algunos, quizás aún les dura la resaca, y han pasado 104 años.
Tercer y último golpe de estado
Cuando llegó al poder, nuestro bueno de Lenin, lo primero que hizo fue crear la Checa y cerrar todos los periódicos. Permitió que se celebraran las elecciones constituyentes que ya había previsto el gobierno depuesto por el golpe, para dar una apariencia de legalidad, pero a pesar de que estaban convencidos de ganar esas elecciones, el pueblo ruso no los quería y los bolcheviques perdieron y fueron el tercer partido en número de escaños. Ganó Kerensky (237) mientras que Lenin ovtuvo 138.
En vista de los resultados, Lenin dio el TERCER golpe de estado, se hizo con el poder sin límites y disolvió el parlamento. No volvieron a haber elecciones jamás, hasta después de la caída de la URSS.
Este es el ejemplo de hombre que nos venden en la actualidad como defensor de las libertades:
«Usaremos a los idiotas útiles en el frente de batalla, incitaremos el odio de clases, destruiremos su base moral, la familia y la espiritualidad. Comerán las migajas que caerán de nuestras mesas. El Estado será DIOS»